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Decálogo sobre la industrialización en la arquitectura

En los últimos años, el paradigma tradicional de la construcción tan propio de las primeras fases de la industria ha sido puesto definitivamente en crisis. Las nuevas tecnologías de industrialización, más comprometidas con el medio ambiente, han sido capaces de ampliar los límites del mundo de la construcción y logrando que la arquitectura se adapte a las nuevas realidades socio-económicas.

No hay que olvidar que la arquitectura ha estado condicionada desde siempre por factores técnicos, constructivos y económicos.  Ha ido modelándose de la mano de estas condiciones, explorando sus límites.

El futuro de la arquitectura pasa por que los edificios estén formados por piezas fáciles de desmontar, reciclables y reutilizables, que garanticen un ciclo de vida sostenible. La industralización pone coto a los despilfarros de la arquitectura convencional y se reduce drásticamente las toneladas de residuos derivadas del proceso de construcción.  Todo está pensado y calculado para lograr construir con lo justo y necesario, sin excedentes.

Así pues, con la suma industrialización y tecnología se consigue una construcción de alta calidad con acabados impecables y un proyecto totalmente controlado, sin mermas innecesarias de material y en unos plazos de tiempo inalcanzables por la arquitectura convencional.

Los años que vienen son fascinantes y por ello hemos querido escribir este decálogo , para acercaros más a este nuevo tipo de construcción y para compartir las esperanzas que tenemos depositadas en él.


1- QUÉ SIGNIFICA INDUSTRIALIZACIÓN

La industrialización del proceso constructivo supone una fabricación ordenada y organizada de los edificios que garantiza un control de calidad permanente y de máxima exigencia. Dichos estándares no son posibles con otros métodos de construcción convencionales. Asimismo, la planificación minuciosa de todas las operaciones y la aplicación de principios propios del taylorismo y de la fabricación en serie, permite obtener una disminución muy notable en los tiempos de producción. Mediante este sistema constructivo, el proceso de fabricación se realiza completamente en taller y las piezas se transportan en camiones hasta el solar. El sistema consiste en ensamblar el mayor número de partes del edificio en fábrica, reduciendo las operaciones en obra a las propias del montaje.

fábrica Arquima en Barcelona

2 – CONTROL DE LOS DETALLES

El corte láser permite un control milimétrico de los encuentros entre elementos, consiguiendo así una alta calidad de detalles constructivos con juntas y encuentros impecables y totalmente estancos.

Además, el trabajo en taller es mucho más rápido y efectivo, ya que lo llevan a cabo profesionales especializados en trabajar con estructuras de madera prefabricadas que trabajan con maquinaria especializada.

3 – CONTROL  DE LAS INFILTRACIONES NO DESEADAS

Gracias al control milimétrico que hemos comentado anteriormente, es posible garantizar una estructura con unas juntas y uniones estancas que consiguen, de este modo, un funcionamiento térmico inmejorable. Es muy importante tener en cuenta este aspecto ya que una alta estanqueidad de los cerramientos evitará pérdidas de energía y, por tanto, reducirá el gasto en calefacción.

arquitectura modular prefabricada

4 – TEMPORIZACIÓN

En general, construir una casa de estas características es algo muy rápido y se puede reducir a unos 6-9 meses en total. Gracias a la industrialización de los sistemas constructivos en taller que consiguen que la envolvente y la estructura de la construcción lleguen a la obra totalmente finalizadas, reduciendo  enormemente los plazos de ejecución y logrando  una calidad de acabados muy alta. Para ello es importante tener una buena organización y timing del proyecto, en el que se prevea que la cimentación se realice mientras los módulos estructurales se estén preparando en fábrica, por ejemplo. Así, una vez éstos llegan a obra, todo se realizara en seco siguiendo unas pautas de montaje.

5 – FLEXIBILIDAD

La construcción industrializada necesita un grado de perfección muy superior a la construcción “in situ” para evitar cualquier posibilidad de error en la fase de montaje, ya que tiene un margen de error y corrección más complejo y dificultoso durante el ensamblaje en obra de todas sus piezas provenientes del taller. Pero esto no significa que no haya cabida para la flexibilidad de diseño. Las casas industrializadas son totalmente personalizables, tanto a nivel de distribución, geometría y acabados.  La fase de diseño se lleva a cabo mano a mano con el cliente, permitiendo adaptar la vivienda a sus gustos y requisitos.

fachada prefabricada de madera de abeto

6 – GARANTÍAS

La innovación tecnológica está permitiendo la ampliación y renovación de la gama de productos y servicios que ofrecen las empresas del mundo de la construcción. Las nuevas soluciones constructivas como la industrialización están enfocadas al ahorro energético, la construcción de edificios sostenibles y comprometidas con el crecimiento económico y social. La industrialización ofrece unas garantías difíciles de cumplir por la arquitectura convencional. Industrializar permite tener un mayor control sobre el proyecto; las soluciones se automatizan y en consecuencia se mejora la calidad del resultado final. La fiabilidad del resultado final del producto es excelente.

7 – ASPECTOS LEGALES
Ante todo, conviene saber que las viviendas proyectadas y construidas bajo criterios de industrialización han de cumplir las mismas exigencias legales y normativa que cualquier otra vivienda cuya concepción y ejecución pueda ser considerada como convencional. El marco normativo por el que se atienden las exigencias básicas de calidad que regulan los edificios en el Estado español es el Código Técnico de la Edificación (CTE), cuyo objetivo es satisfacer los requisitos básicos de seguridad y habitabilidad contemplados en la Ley de Ordenación de la Edificación.

8 – LOS EDIFICIOS DEL SIGLO XX Y LOS DEL SIGLO XXI
El diseño, construcción y funcionamiento de los edificios ha evolucionado muchísimo en las últimas décadas pero… ¿Se ha evolucionado de la manera correcta? El hecho de disponer de instalaciones térmicas en los edificios que consuman energía contaminante, desde luego no ha sido la mejor opción. En el siglo XX,  para garantizar el confort de los usuarios, las instalaciones mecánicas y el uso de energías contaminantes invadieron la arquitectura  sin considerar el impacto negativo sobre el medio ambiente. En el siglo XXI, el diseño bioclimático y las estrategias pasivas son las protagonistas en la arquitectura y por ello la arquitectura industrializada, al exigir un exhaustivo control del edificio, tanto a nivel arquitectónico como de instalaciones, cumple como ninguna estos requisitos.

envolvente que llega a la obra totalmente finalizada

9 – CAMBIO CLIMÁTICO Y SOSTENIBILIDAD

El modelo actual de la construcción, junto con la escasez y el agotamiento de recursos del planeta,  han derivado en la necesidad de buscar alternativas menos dañosas, más sostenibles, que ayuden a la regeneración del medioambiente. No hay que olvidar que al sector de la edificación le corresponde un más de un 50% del total de las emisiones de Co2 que se vierten a la atmósfera. Con los sistemas industrializados se pone coto a los despilfarros de la arquitectura convencional y se reducen drásticamente las toneladas de residuos derivadas del proceso de construcción.  Al estar el edificio proyectado al milímetro, no hay espacio para el despilfarro o la merma de materiales. Todo está pensado y calculado para lograr construir con lo justo y necesario, sin excedentes.

10 – MATERIAL

La elección de los materiales a la hora de proyectar un edificio es importante, pues de ello puede depender el coste de fabricación, pero también que la construcción sea sostenible o no. En el mundo de la industrialización deberíamos optar por materiales fáciles de montar y desmontar, que sean renovables, retornables y amables con el medio ambiente.  Hoy en día, entre los materiales más usados en sistemas industrializados están la madera, el hormigón o acero,  pero el único material que cumple con los requisitos de sostenibilidad es el primero de ellos.  La madera de bosques gestionados FSC (certificadas por la Forest Stewardship Council) o PEFC (Programa para el Reconocimiento de Certificación Forestal), ofrece una alternativa respetuosa con el medio ambiente, con la salud de las personas y energéticamente eficiente para reducir las emisiones de CO2. Además de ser un material natural, ecológico y renovable, la madera permite la construcción de casas transpirables, bien aisladas, estancas en sus cerramientos y con un gran confort térmico.  Su proceso productivo requiere un menor consumo energético y genera menos residuos que otros materiales como el hormigón o el acero que, por mucho que nos intenten vender lo contrario, no son materiales sostenibles ya que en su obtención, manipulación y transformación emiten un 31% más de CO2 en el primer caso y un 26% en el segundo.


Si quieres hacerte una casa confortable, energéticamente eficiente y con materiales sostenibles, consúltanos sin compromiso. Diseñamos de forma saludable, manteniendo la construcción al servicio de la salud de los clientes. Dérive Studio es un estudio de arquitectura de Alicante, Murcia y Valencia especializado en proyectos de arquitectura bioclimática y bioconstrucción.

info@derivestudio.com